lunes, 19 de noviembre de 2012

LAS BOTAS YA SON PARTE DEL CAMINO - Parte 2



Esa noche ocurrió algo que voy a intentar contar…

Nos acostamos y como la vez anterior el frío era muy intenso, el temporal ya estaba aquí, los bufidos de las ventanas se hacían notar en el silencio de la habitación. Exhaustos después de la paliza del día intentábamos dormir, con el saco y tres mantas encima, el cansancio y el agotamiento hicieron el resto.

Esa noche UN SUEÑO entró dentro de mí… comenzaba en el mismo albergue, se repetía una y otra vez el mismo recorrido, hasta incluso podía sentir los arañazos de las zarzas, pero esta vez era diferente,… noté como me adentraba en lo mas profundo del bosque y fue allí donde comenzó a aparecer ese lugar encantado, ese lugar mágico.
Cuando llegué a las botas, estas parecían distintas, habían envejecido, se habían deteriorado y el musgo y la vegetación se estaban apoderando de ellas, oía gritos muy finos  -¡!sálvanos, sálvanos!-. 
Yo estaba junto a las botas sin saber que hacer, miraba para todos los lados y no veía a nadie, nada, era como revivir lo vivido.
De pronto, ocurrió algo que me dejó boquiabierto…a lo lejos veía acercarse algo, se trataba de una mariposa muy grande y se posó en la bota izquierda, me quedé paralizado, yo que tengo escasez de vista y sin embargo podía ver las largas y finas patitas caminando  por el borde de una bota a la otra, podía ver agitar unos milímetros las alas, y hasta sus finas antenas. Además de la vista,  también oía murmullos y olía a esencias y fragancias diversas. De pronto comenzó a sonar un silbido… de menos a mas hasta que se convirtió en desagradable, fue en ese momento cuando desconecté del sueño…una ventana del albergue se había abierto y el ruido del aire me despertó.

Me desperté completamente empapado, creo que incluso tenía fiebre, me puse algo de ropa y salí a la puerta del albergue, creo que eran las 4 de la mañana, aun así salí, el aire era tan fuerte que te movía, un olor a mar invadía mi olfato. Sin yo quererlo miré a la montaña donde estaban las botas o al menos en esa dirección. Después comencé a tener mas frío y cerré la puerta con llave y me fui a la cama….me acosté y me quede pensando ¿por qué me ocurre esto a mí en vez de descansar?…

Tenía los ojos como platos mirando el techo, hasta que por fin me dormí y el sueño no tardo en volver a mi mente……de nuevo me encontraba en ese lugar maravilloso, junto a esas botas mágicas, la mariposa seguía caminando por el borde de las botas de un lado al otro, noté que entre los dos comenzaba a existir una conexión, era la mariposa mas grande y bonita que jamás había visto…, de pronto sonó el móvil y el sueño se desvaneció ante mí.  De nuevo estaba empapado en sudor, como si hubiese estado toda la noche caminando.

Regresamos a casa y en los días sucesivos tuve varias veces el mismo sueño, se repetía, veía siempre las botas con musgo y con la bella mariposa encima de ellas, ¿por qué las veo así si yo las he visto nuevas?, ¿por qué veo esa bonita mariposa si allí no había mariposas?….que mente la nuestra capad de imaginar cosas, capad de imaginar las botas en otro estado y con un ser vivo junto a ellas…


Pasó el tiempo y llegó el invierno y un nuevo año,  7 meses después regresamos para hacer otra vez este camino, con la experiencia de lo que nos esperaba, tan duro como la vez anterior pero aun más cerrado de vegetación…

Esa noche estuvieron nuestros amigos con nosotros en el albergue y en un momento de la conversación me ocurrió lo mismo que la vez anterior, mi mente estaba ya en otro lugar, junto a unas botas que yo creía misteriosas,… especiales,… mágicas.

La noche en el albergue fue muy parecida a la del año anterior, hacia frío y fueron necesarias las mantas…
Esa noche regresé a ese lugar fascinante, lo hice de nuevo a través de mis sueños, como si de una grabación se tratara, veía las botas deterioradas, invadidas por el musgo y sobre todo… veía la mariposa caminando por la parte superior de las botas agitando las alas. 

Por fin llegó el día que anhelaba meses atrás, esta vez y curiosamente no tenía en la cabeza el final, sino que mi camino tenía algo mas de especial, estaba deseando llegar a ese lugar, para mí mágico y misterioso…, pero no voy a decir que no tenía miedo,  sería mentir… sí amigos tenía miedo, mucho miedo,  de que ya no estuviesen las botas…pues estas eran nuevas  y el dueño las hubiese recuperado, y a la vez tenía miedo de encontrarme un lugar diferente a lo que vi la primera vez…
Pensé que tal vez sería mejor no pasar por ese lugar y mantener vivo ese mágico recuerdo, pero las personas tenemos esa curiosidad que nos mueve a todos a descubrir algo y así fue, decidí afrontar lo que el destino me deparara.

Nos acercábamos al lugar donde vi el año pasado las botas casi nuevas, en mi cabeza rondaba la duda y como un martillo una y otra vez pensé…. que el peregrino las recuperó,… no estarán, ha pasado mucho tiempo,… seguro que eran de alguien y las recogió el mismo día.
Tan sólo unos cientos de metros y saldré de dudas, los nervios me hacían mirar a lo lejos buscándolas …de pronto entramos en esa zona tan distinta,… tan diferente al resto…, me detuve y estaba igual que la vez anterior, pero con mas verdor, mas belleza, con pequeñas flores color de lila. De pronto me di cuenta que podía ver los filamentos y las antenas amarillas de las flores lilas… estas destacaban aun mas entre tanto verdor, recordé la vez anterior… ese silencio,…esa magia.
Tan solo estaba a unos metros de donde estaban las botas, los nervios no me dejaban y al igual que la otra vez María avanzó y volví a quedarme solo, ¿o tal vez estaba predestinado que volviera a quedarme solo?,….cuando por fin llegué al lugar …me quedé paralizado, no podía creerlo ya no eran las botas nuevas de la vez anterior, eran las botas de mi SUEÑO, idénticas a como las había visto…me quedé cómo la primera vez, incluso pensé que alguien estaba jugando conmigo… allí estaban las botas del peregrino, en el mismo lugar,…el musgo se estaba apoderando de ellas, el verdor del bosque y sobre todo de ese lugar era especial, era como un vergel, algo no usual y que tanto me llamó la atención la primera vez….pues bien, seguía igual de verde, igual de precioso, era un lugar como encantado, y las botas parecían mágicas…¿o tal vez no?,….tal vez fueran de un peregrino que las dejara allí, pero ¿como llegó?, las huellas no estaban y después de 7 meses las nuestras seguían allí, fue entonces cuando sentí la necesidad de tocarlas, solo tocarlas, pues el musgo era ya parte de ellas. Estaréis pensando si introduje mis dedos dentro para ver si tenían calor… SÍ amigos, no os equivocáis, metí mi mano y toqué intentando buscar ese calor que había sentido aquel día tiempo atrás,  mientras lo hacía podía oír mi respiración y al mismo tiempo caer las gotas entre el musgo….me apresuré a tocar y sentir... pero ese calor ya no estaba, y si noté un frío húmedo. Mientras tenía la mano dentro con la vista recorrí aquel lugar tan cautivador y por segunda vez noté algo, algo diferente, el oído, la vista,  el olfato se agudizaron…De pronto, a lo lejos vi algo acercarse, bajaba del cielo entre las estrellas de luz que se colaban entre las hojas del bosque, poco a poco se acercó, yo estaba inmóvil, apenas podía pestañear, se trataba de una mariposa grande y bonita como nunca antes había visto,  se acercó y se posó en la bota izquierda, en aquel momento no podía articular palabra, era la mariposa que estaba en mis sueños meses atrás, podía ver sus alas vibrar unos milímetros , podía ver sus antenas moverse, de pronto vi sus frágiles patitas caminando por el borde, se cambió de bota, al igual que en mi sueño, me froté los ojos y la mariposa seguía allí mirándome. No recuerdo el tiempo que estuve allí….de repente el bosque comenzó ha hacer ruido, unas ráfagas de fuerte viento movían los árboles, fue en ese instante cuando la mariposa se puso a volar, se me posó en el brazo unos segundos y después se elevó volando hacia la luz que entraba por el cielo.
Es difícil de explicar, de entender y comprender porqué el camino hay veces que nos enseña cosas, cosas que no sabemos descifrar…las  botas se quedaron en el mismo lugar, ni la primera vez ni la segunda desplacé las botas de sitio, es decir estaban tal cuan las vi por primera vez allí esperando…. llegó el momento de  continuar el camino y solo pensaba en regresar a ese lugar mágico….si puedo regresaré otro año para volver a verlas….mientras me alejaba lentamente volví la vista al igual que la vez anterior, el deseo de detenerme y contemplar aquello era mas fuerte, entonces regresé y le hablé a las botas, ….-espero que el próximo invierno no haga mella en  vosotras y el próximo año pueda volver a veros …seguir aquí esperando el paso de un peregrino, seguir aquí esperando mi regreso, regresaré a este lugar encantado.

Después he vuelto a soñar con este lugar maravilloso, con ese bosque encantado, con estas botas que en mi sueño estaban aun mas envejecidas y con esa bella mariposa que antes de volar se posó en mi brazo, pero en mis nuevos sueños veo una luz intensa en ese lugar,  una luz nueva que antes no estaba, que nunca vi, una luz que desconozco a donde conduce, una luz que me incita  a regresar, ¿me ocurrirá como en mi sueño anterior?, ¿de donde viene esa luz y a donde conduce,? sé que regresare, sé que lo haré, este nuevo sueño me lo confirma, volveré a este solitario camino en el que nunca vi un peregrino…pero sí vi sus botas…creo que.

LAS BOTAS YA SON PARTE DEL CAMINO

4 comentarios:

  1. Anónimo 24 de marzo de 2012 23:52
    Increíble,creo que esta noche soñare con esas botas, no se si esto es verdad o inventado pero lo que si es seguro es que me ha encantado.
    Ha conseguido que mi mente se fuera al camino, muchas gracias señor Rossi, siga escribiendo cuentos para amantes del camino.
    Muchas Gracias.
    Jose Antonio.

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  2. Anónimo 31 de marzo de 2012 11:27
    Enhorabuena, señor Rossi, me uno a lo dicho por Juan Antonio
    Pilar

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  3. Elena Flores 7 de octubre de 2012 23:14
    Amigo Manuel, anoche leí las dos partes de tu cuento, no te escribí porque necesitaba pensarlo y asimilarlo, ahora al final del día después de mis actividades dominicales, te escribo para ratificarte que eres un excelente escritor....., escribes con muchísima simbología, que ya en el mismo relato invitas a entrar en otro tipo de análisis, es de pensar si realmente fué un sueno, una realidad o la fantasía de un gran escritor.... !!!!!???? Te felicito. Tendrías que recopilar todo lo escrito en un libro que nos deleite en la lectura y enseñanza de lo que es la fé y la fuerza peregrina en el Camino. Abrazos peregrinos hasta la eternidad para tí y María que es la gran mujer que está a tu lado.... FELICIDADES Y CONTINUAS CON TUS ESCRITOS..... VUESTRA SIEMPRE AMIGA PEREGRINA, Mauxi

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  4. Muy buena la historia Manuel y narrada con mucho gusto. Enhorabuena.Javier Pablo Garcia Puerto

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