lunes, 19 de noviembre de 2012

DOS EN EL CAMINO



Este cuento peregrino bien pudiera comenzar en cualquier pueblo del camino, pero esta vez comienza en un pueblo de la Vía de la Plata.

Un día del mes de julio me encontraba en un pueblecito de Zamora en casa de mis padres. Aquel día, no sé aun el porqué,  algo me empujó a acercarme a un pueblo cercano por donde discurre la Vía de la Plata.

Me acerqué al bar y allí me paré a tomar algo, desde el bar se divisa la carretera de entrada al pueblo y me puse a mirar, sin saber aún, lo que buscaba mi mirada….

Por la carretera, a unos cien metros caminando por el arcén, se acercaba una peregrina, que sin aun saberlo ninguno de los dos, sería la protagonista de este cuento. La vi acercarse, la seguí en su caminar y  pensé un peregrino, quizás tenga suerte y entré en el bar y pueda charlar  y me cuente cosas de su camino.

Pero ese día era un día de suerte para mí, era mediados de julio y a esas horas del mediodía el calor y el sol eran insoportables, ¿Qué mejor lugar para refugiarse que un bar del Camino?,  desde dentro miré a la puerta y el foco de luz  intenso que había al entrar se vio, de pronto,  interrumpido por la entrada de la peregrina o ¿tal vez fuera un Ángel?, porque viéndola así rodeada de ese halo de luz lo parecía.

Su entrada se hizo notar, el bordón, el mochilón grande y algunos achiperres que llevaba colgados la delataban como peregrina. Se acercó a la barra y pidió un refresco, en ese momento pasé al baño y  minutos después estaba otra vez en el bar.
Casi buscando su conversación me acerqué a ella y le pregunté
-que ¿de donde había salido hoy?,-
Su respuesta fue clara y cortante, -desde Zamora,-.

Insistí,
- ¿es tu primer camino?,-
- no es el segundo-
- ¿Desde donde comenzaste?,
- los dos caminos los hemos comenzado desde Fuenterroble  de Salvatierra…
A lo que le contesté: -bonito pueblo  y bonito albergue.-
El Padre Blas es una persona especial  y deja una profunda huella en los peregrinos.
-Sí, es cierto-,  me dijo…perdona mi forma de hablar, no hablo bien español,
-no te preocupes, ya me he dado cuenta, pero te defiendes muy bien.-

Hace dos años mí marido y yo salimos del albergue de Fuenterroble  y en nuestro camino nos pasaron cosas maravillosas….

El primer día de camino y tras unas discusiones innecesarias para mí y necesarias para mi marido, él me preguntó ¿que hacemos aquí pasando calamidades?, yo le dije… si quieres nos volvemos a casa, a lo que él me contesto… no, ya que es tu ilusión,  tú eres la que me has embarcado en este rollo de camino, tú eres la que sacó los billetes de avión, esta bien,  haremos esta locura que te ha dado ahora,  no te voy a quitar el gusto, sabes que por ti he accedido a venir hasta aquí a algo que me parece un disparate.

El final de esa etapa fue caótico, la primera ampolla apareció y hubiese dado todo porque fuera en mis pies, pero no, salió en el pie de mi marido.

-Ya veo que a tu marido no le gusta el camino, tal vez porque desconoce su encanto o tal vez porque no ha tenido la oportunidad de conocerlo.

-        así es, me dijo.

-        pero por favor sigue contándome tu camino, la insistí,
Mi imaginación me llevaba a caminar junto a ellos.

Esa noche se incrementó un poco el desanimo en él. A la mañana siguiente comenzamos mas pronto pues el calor a medio día era insoportable.

-        ¿Dónde están los peregrinos que me contabas?-me
decía, estamos solos porque esto es una locura, ¿acaso no te sientes engañada?-….yo callaba, esperando ver a algún peregrino.

Nuestra entrada en Salamanca fue muy bonita y muy dolorosa, las ampollas eran mutuas,  pero la Catedral,  la Casa de las Conchas y la Plaza Mayor  nos eclipsaron.   Pasamos un día en Salamanca muy felices, tanto que a mi marido comenzó a gustarle un poco el camino, sus protestas eran algo menores. Llegar a esta ciudad caminando es algo que ni en sueños hubiésemos pensado, en mi país vamos en coche para todo,

¿Me entiendes?…
-        Sí, perfectamente…pero sigue contando por favor, me
encontraba enganchado a la historia que me estaba contando.

Al día siguiente, una nueva etapa, esta la cogimos con mas ánimo y mas unidos que al principio del camino.  Llegamos  a Cubo de la Tierra del Vino…y nos instalamos en el albergue, este pueblo tiene aires de pueblo olvidado,  mi marido me decía que tal vez aquí no había llegado ese avance que hay en otros pueblos, sin embargo esa paz, ese supuesto retraso hacia ver a los habitantes del pueblo más,  como más inocentes y buena gente. Aquí hicimos los primeros amigos del camino.

En el bar del pueblo se juntaron tres hombres a jugar a las cartas y le invitaron a mi marido a que jugara. Llegó tarde al albergue y yo esa noche no dije nada, al fin y al cabo él estaba aquí por mi culpa y poder jugar a las cartas que era su juego favorito, no podía negárselo.


Yo en ese momento estaba embelesado oyendo contar el camino de esta pareja, y le comenté
-Lo típico, el marido que no quiere ir al camino y la mujer le arrastra o viceversa-
-sí, así fue, yo arrastré a mi marido,- me dijo.

Unas palabras para presentarnos y conocer nuestros nombres y enseguida le dije que por favor me siguiera contando.

Por la mañana, antes de salir de Cubo del Vino, uno de los compañeros de juego de cartas le dio una botella de vino de su cosecha, cosa que mi marido cogió como el mejor de los trofeos. Después al salir del bar se fueron uniendo los demás compañeros de juego y nos acompañaron hasta las afueras del pueblo, después unos abrazos, y una despedida como si de amigos de toda la vida se tratara.

Esto le tocó a mi marido en el corazón y en el siguiente tramo sólo hablaba de la buena gente que eran.  Ese día la caminata la afrontamos con mejor cara y mas animados y lo mejor, mas unidos que al principio. El día transcurrió mas ameno contándome como ganó una y otra vez a sus ya amigos del pueblo, a mi marido le gusta lanzar faroles de que gana siempre, pero a mí no me importa, porque él es feliz así.

Nuestra entrada en Zamora fue mas bonita y apasionante que en Salamanca, ese paso por el puente medieval de piedra fue inolvidable, la ciudad se acercaba mas y mas a cada paso que dábamos, el rió Duero es grandísimo en este punto y el puente de piedra muy largo… Al final callejeamos siguiendo las flechas y llegamos al albergue.
Yo estaba orgullosa de él y él creo que de mí también. Después de la ducha recorrimos la zona de bares típicos de tapeo y raciones, de vuelta al albergue íbamos cogidos de la mano, sentí que mi marido y yo estábamos mas unidos que antes de comenzar esta aventura, ya no había amigos por medio, ni coches, ni objetos, sólo estaba yo para él. Te pareceré  egoísta  Rossi,  pero eso es lo que yo sentía. Te entiendo le dije…solo te tenía a ti  y te valoraba más,
Pero por favor sigue contándome,…
- por cierto, ¿dónde está tu marido ahora?-
- está en el albergue-
- Ah vale, ¿y que pasó? me tienes intrigado….
- esa noche dormimos juntos en una cama litera, abrazados como niños-.

Al día siguiente desayunando me dijo que tenía dolor de estomago y que no le apetecía el desayuno.
Después salimos a caminar por las calles de Zamora. Hasta llegar al camino, una vez en él caminamos cogidos de la mano…durante kilómetros recordando nuestro primer encuentro, nuestro primer beso,… yo me sentía la mujer mas joven y feliz del mundo.

Así llegamos al albergue donde nos acomodamos siendo mi marido y yo los únicos peregrinos, mientras lavábamos la ropa le vi quejarse varias veces del estomago, pero pensé que al no desayunar, sería cosa del hambre….

Estuvo un rato echado en la cama se le pasó y bajamos al pueblo a cenar, entramos en este bar y justo en la mesa que estamos, estuvimos cenando. Después de la cena se sentó junto a unos hombres que jugaban a las cartas y poco después ya él también jugaba…tres largas horas aquí sentada viendo su cara de felicidad. Con las cartas en la mano era feliz, no se jugaban más que una ronda de mostos o vinos que equivaldrá a 200 pesetas al perdedor, por lo que no era la ganancia lo que buscaba,

-si te entiendo, en estos pueblos se juega así….
Pero por favor sigue  contándome.

 Esa noche casi me duermo en la mesa, se hizo muy tarde y casi cierran el bar. De camino al albergue tuvimos que parar varias veces por un dolor en el estomago, cuando por fin llegamos, me di cuenta que seguíamos solos…esa noche juntamos las camas y dormimos juntos, me cogió la mano y se durmió con mi mano junto a la suya…
Aquella noche se levantó al baño, cosa rara, pues mi marido cuando cogía el sueño ya no paraba. Le vi levantarse varias veces y una de ellas me hice la dormida, él se acercó y me dio un beso en la frente y me tapó ,….hacia tantos años que mi marido no hacia esto que ya lo había olvidado, esa noche fui tan feliz que estaba deseando que amaneciera para vivir juntos nuevas emociones

- que bonito, le contesté yo…
Pero por favor sigue, sigue.

A la mañana siguiente nos pusimos en marcha y paramos en este bar a desayunar, aquí estaban sus compañeros de de cartas esperándole para despedirle y de paso nos invitaron a desayunar.
Unos abrazos como si de hermanos se tratara, mi marido se emocionó y no pudo contener las lagrimas, yo también lloré de verle a él tan feliz…, en ese momento pensé que ¿a quien de los dos le gustaba mas estar en el camino?, como había cambiado todo…

Después salimos del pueblo y llegamos a la Ermita Virgen del Castillo…aquí mientras hacíamos unas fotos, a mi marido le dio un dolor mas fuerte en el estomago, esperamos un buen rato el dolor remitió y pudimos continuar, pero a escasos 100 metros volvió ese dolor aún más fuerte y ya fue imposible seguir.
Poco a poco retrocedimos lo andado y llegamos al pueblo, aquí enseguida sus amigos se movilizaron y poco después nos llevaron a Zamora. Ya en el hospital y tras las pruebas nos aconsejaron volver a nuestro país y así lo hicimos.

Dos años después hemos regresado mi marido y yo al mismo lugar donde comenzamos… el albergue del padre Blas en Fuenterroble de Salvatierra,  pues teníamos que terminar nuestro camino.

En este Camino hemos revivido casi todo con la misma intensidad que dos años atrás. Nuestra entrada en Salamanca fue emocionante, tan juntos por esas calles junto a la Catedral y la Casa de las Conchas,

Hemos visto a las mismas personas, sus amigos de Cubo del Vino a quienes les entregué unas fotos de aquel camino anterior...

Después llegó Zamora y su puente que tanto nos gustó en el primer camino y que tanto nos unió, la subida por esas calles empedradas… Calle de san Cipriano,  el albergue, todos son bellos recuerdos que mi mente va renovando con este nuevo camino, allí pasamos otra noche en el anterior y de nuevo en este camino,

Ella se paró, por un momento se quedó mirándome, noté algo que ella me quería contar pero… que no se atrevía,….de pronto se acercó más y me dijo…

-Rossi, hoy hace dos años que salimos cogidos de la mano desde Zamora hasta este pueblo.
Este camino nos unió y enamoró de nuevo, para mí fue algo mágico, que siempre recordaré, recuerdo a nuestra llegada encontramos el albergue vació igual que esta vez, recuerdo que bajé a encargar la cena, porque él estaba en el albergue,  igual que esta vez, solo cambia una cosa y es que había mas hombres en el bar y se disponían a jugar la partida de cartas.

De pronto unas lágrimas salieron de sus ojos, y me cogió la mano…
-        tranquila mujer le dije, sé lo que es el camino y como se vive,
Ella me contestó… -¿conoces a mi marido?-, 
-        no, le dije,
-        espera,  me contesto,
y se apresuró a sacar una carpeta de la mochila, una carpeta atada con gomas, en ella tenía dos credenciales y fotos en papel de su anterior camino, así como los tiques de donde comieron, tiendas, etc....
Estuve viendo todo aquello que guardaba como su mejor tesoro, los sellos en cada casilla, los tiques y también las fotos,…..así que este es tu marido, el que siempre gana a las cartas, le dije amablemente
  - sí,  este es.

En una de las fotos reconocí el bar de Cubo del Vino, y le dije esta es de ese pueblo entre Salamanca y Zamora,  después fotos de Zamora y llegué a la foto del mismo bar donde estábamos sentados, en la misma mesa…
-        Mira le dije…esta es de aquí mismo …en esta mesa,
-        Sí, Rossi…de pronto,  me preguntó,
-        ¿conoces a estos hombres que están en la mesa con mi marido?
le contesté, que no…
-        no los conozco…
Entonces me levanté y le pregunté al dueño si sabía quien eran estos vecinos del pueblo…
- sí, son tal y tal…, vendrán mas tarde a jugar la partida de cartas.

Regresé junto a mi amiga peregrina y le dije que vendrían mas tarde a jugar la partida, cuando la miré las lágrimas volvieron a aparecer, fue entonces cuando me di cuenta de su primer camino y cuando me di cuenta de lo que verdaderamente era para ella este camino….

Entonces le pregunté… ¿al igual que el anterior terminaras en el mismo sitio, unos metros mas allá de la Ermita Virgen del Castillo?,
-        no, esta vez no Rossi,  esta vez quiero llegar a
Santiago.
Aunque mi marido se quedé aquí con sus amigos en este lugar donde fue tan feliz en el anterior, que he pensado que aquí terminará su camino…. A partir de la Ermita continuaré sola, con el único afán de llegar a Santiago.

En ese momento me abrazó sus ojos parecían grifos sin freno, un pequeño temblor se le agudizaba. Mientras tanto miré la foto de su marido jugando a las cartas con otros hombres de este pueblo en la misma mesa que estábamos los dos ahora….miré la foto y le dije que sonrisa tiene tu marido  y que feliz fue en el camino anterior, se le ve feliz sonriendo.

Con un nudo en la garganta Cristin me dijo: para mí ha sido muy duro salir desde Fuenterroble, ir derramando las cenizas de mi marido en cada lugar donde nos detuvimos, en cada lugar he llorado tanto que creí que ya no tendría mas lagrimas…ni fuerzas para seguir…, pero ya ves que no, que es algo incontrolable…. Pero he pensado que las ultimas cenizas las dejaré en el ultimo lugar del camino que estuvimos juntos…., nadie me entiende….no sé si tú puedes comprenderme.


Sí amiga mía, llevas razón, yo también opino que  él debe quedarse aquí en este pueblo, pues de aquí no pasó y de aquí no pasará, su lugar esta aquí …su camino termina aquí, cerca de la Ermita de la Virgen del Castillo, ahora en este tramo de camino entre Fuenterroble y Montamarta hay una estrella velando por los peregrinos.

Cristin en ese momento creo que escuchaba, o al menos lo intentaba, sus lloros eran tan fuertes que me contagiaban y con lágrimas en los ojos comenzó a hablar.

-Mañana será mi ultimo día en este pueblo, me dijo, tal vez no vuelva nunca- y me preguntó –qué si yo creía que hacia bien…
-sí le dije,  esta es tu ilusión y creo que era su deseo y tu promesa….
-sí, ¿cómo sabes tú que era su deseo?….
-lo sé desde que me empezaste a contar todo, desde tu primera lágrima…sé también que esta es la ultima noche que pasaras junto a tu marido.
Mañana cuando hayas superado la Ermita derramaras las ultimas cenizas, y después continuaras hasta Santiago, y lo harás sola, porque tu marido no pasó de aquí en el primer camino ni tampoco en este… Él velará por los peregrinos que salgan de casa del padre Blas hasta la Ermita de la Virgen del Castillo.

Con los ojos llenos de lágrimas me miró y me dijo
- gracias Rossi…nadie ha sabido decirme que hacer,

y con lagrimas en los ojos le contesté

-  te lo he dicho desde lo mas profundo de mi corazón, es lo que yo hubiese hecho…, es mas, para mí hubiese sido mi mayor ilusión que mi mujer me trajera al camino y que me hiciera parte de él….parte de él para siempre velando por los peregrinos.

Entonces se levantó y me dio un abrazo, y me dijo
-tengo que marcharme, mi marido está en el albergue-,
- lo entiendo, le dije,

Ella se acercó a la barra y dejó una foto de su marido con tres hombres del pueblo con los que jugó su última partida,

-        désela a cualquiera de los tres, fue el deseo de mi
marido….

Después salimos a la calle y dijo,
-¿estarás aquí mañana para despedirme?, ¿para ayudarme?-
- no Cristin, yo no estaré. Son los últimos minutos con tu marido y a él le gustaría estar a solas contigo…

Créeme  no estarás sola, como no lo has estado desde que saliste de Fuenterroble, ahí arriba hay una estrella del Camino guiándote, tal vez haya encontrado amigos en el cielo para jugar una partida a las cartas…pero Él siempre estará en el camino.

El ultimo abrazo, el abrazo del adiós fue largo,  los ojos eran caudalosos tanto de Cristin como los míos.
En ese abrazo largo…en ese abrazo entre los dos había algo… algo que nos unía, algo extraordinario que desprendía energía.

Después la vi alejarse y sentí un estremecimiento como si algo se alejara de mí…,

Siempre me ha quedado esa duda si en ese ultimo abrazo… ¿solo éramos Cristin y yo o también estaba el ángel del camino?

Si te ha gustado y quieres formar parte de este blog dejanos tu comentario ...un abrazo peregrinos.

25 comentarios:

  1. ROSSI 9 de enero de 2012 21:06
    Este cuento es tan real como la vida misma, han pasado los años y aun tengo grabadas las palabras de Cristin.
    No he vuelto ha saber nada de ella, y espero que a día de hoy este feliz.

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  2. Cristina y Carlos 9 de enero de 2012 21:24
    Rossi, no tengo palabras para describir este cuento. Solamente me acuerdo de una breve conversación en tu coche, camino hacia nuestra casa donde te conté la anecdota de como hicimos nosotros nuestro primer Camino y me contentasteis Maria y tú como si ya conocieseis esa historia. Ahora me lo explico. Espero que yo no termine tan pronto como el marido de Cristin y que pueda continuar haciendo el Camino con Cristina. Gracias Rossi

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  3. jose de jesus Villegas 9 de enero de 2012 21:38
    Me has hecho llorar, con cada historia del camino siempre acabo llorando. Un abrazo

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  4. Nieves Mir 9 de enero de 2012 21:48
    Conforme iba leyendo, iba intuyendo el final... pero no me ha evitado derramar lágrimas... leo muchos libros, muchas historias, y no sé, si es porque me pongo dentro de la historia, y siento lo mismo que los personajes... aquí me ha pasado lo mismo, me he metido en esa historia... y me ha dejado sin habla... ojalá supieras algo más de Cristin, ojalá leyera ese cuento y a través de esa inmensa red cibernética pudierais localizaros... para dar otro nuevo abrazo, que tan bien sientan para el corazón... besos!!

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  5. María 9 de enero de 2012 21:55
    Nieves no creo que tú seas la única que se ha emocionado, yo a pesar de saber la historia y a pesar de leerlo varias veces no he podido dejar de quebrar la voz en algún momento y que muchas lágrimas bajaran por mi cara. Debe ser que yo tengo mucha empatia también y hago mía esta situación y la emoción me embarga.
    Y si que sería maravilloso saber el final de todo y poder volver a contactar con ella, pero esto fue un encuentro casual, muy emotivo, con mucha fuerza, pero casual, en el que lo importante es la tranquilidad que ella sintió al contarlo y saber que por lo menos por alguien era comprendida su decisión.
    Ella necesitaba contarlo, y él, Rossi siempre está dispuesto a oír historias del Camino.

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  6. Marzo 9 de enero de 2012 22:30
    ufffffffffffff, está visto que estoy más sensible de lo que pensaba, me has hceho recordar tantas cosas que creia olvidadas! Gracias querido amigo por ser como eres y por compartir con todos nosotros estos bellos y tiernos relatos.

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  7. Elcaminodejorge 10 de enero de 2012 08:12
    Caray Manuel,cuando cuentes cuentos asi,!!avisa hombre!!Me coges desprevenido y me estan cayando unos lagrimones,bueno gracias Manuel,elcamino esta lleno de historias increibles y afortunadamente tu nos las cuentas.

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  8. Pilar 10 de enero de 2012 09:19
    Hola Rossi, que te digo que ya no sepas...., me ha parecido un relato tierno, sentimental, emotivo, y aunque me olia el final, pero no he podido controlar, que unas lagrimas se derramaran por mi cara.
    El comentario de Carlos Magno, tambien me ha emocionado, y le deseo que haga muchos Caminos con Cris.
    Un beso muy fuerte, no cambies AMIGO.

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  9. Fede 10 de enero de 2012 15:26
    Querido Manuel. Me ha parecido una enorme historia,conmovedora,triste, pero a la vez llena de Camino.Nuestro Camino, palabras llenas de su sabiduría, reflejo de cada uno de sus peregrinos!!.Un texto que te hace entrar en cada uno de sus rincones,pensar a la vez que vas leyendo.... uau!! me ha encantado!! remueve cada uno de los recuerdos más íntimos de cada Camino.

    Felicidades, Manuel

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  10. José Luis 10 de enero de 2012 16:48
    Después de leer este último cuento, tengo la sensación de haber quedado un poco atontao, hipnotizado por la magia que desprenden unas palabras llenas de emoción y realismo. Hay dos temas fundamentales perfectamente tratados en el cuento de los que no habíamos hablado en otras ocasiones, temas que, como siempre, trascienden del sentido del Camino, hacia el valor que le damos a nuestra propia existencia:

    Por un lado, la pareja. Lo que supone vivir y convivir en pareja: la paciencia infinita, siempre esperando el instante para "crecer" juntos en la misma dirección; la entrega desinteresada, entendiendo lo que significa el AMOR, esa palabra que uno utiliza a veces sin pensar y que en ocasiones como ésta, inmersos en la misma magia del Camino, podemos volver a reinventar, a poner en práctica.

    Por otro lado, la continuidad. La vida sigue, en efecto, queramos o no. Hay personas que forman o formarán parte de nuestro "camino" con un poco de suerte, para siempre, o quizá por algunos años. Pero, al fin y al cabo, seguimos caminando. Y no nos queda otra que seguir aprendiendo y seguir disfrutando de esta vida, de los problemas y alegrías que cada día nos regala.

    En fin, una historia muy conmovedora la que nos traes y en la que me he sentido, de alguna forma, partícipe. Será que los peregrinos tenemos muchos sentimientos comunes. Gracias Rossi de todo corazón por "humanizarnos" de vez en cuando con estas vivencias. Un abrazo.

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  11. Rocío GM 10 de enero de 2012 20:22
    Insuperable como siempre, amigo Rossi. Una gran historia que refleja la gran empatía que hay entre los peregrino en el camino.Este cuento me ha recordado la dedicatoria que nos pusó Alfonso en nuestro cd " la llamada del camino", que viene muy bien con el cuento "Nunca olvideís...(aquí viene algo pero no consigo descifrar ni acordarme de lo que era, pero creo que puede ser: desde el origen)...las piedras del camino jamás se separarán". Y cómo dicen: "lo que ocurre en el camino en el camino se queda" Quizás como bien dices Rossi el marido de esta amiga este velando y protengiendo tanto a su mujer como a los miles de peregrinos que pasan por aquellos lares. ultreia y sigue emocionandonos y embelesando con tus historias. Un abrazo Crack!!!. Los Barones de la birra.

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  12. Claudia 10 de enero de 2012 20:59
    Hola Rossi! Qué cuento más conmovedor! hubo momentos en que no podía seguir leyendo a mi madre debido al tremendo nudo en la garganta y las lágrimas que me rodaban! mi madre igual de emocionada que yo solo me apretaba la mano manifestándome junto a su silencio ese sentimiento de pena y tristeza que Cristin debió vivir en ese segundo Camino... Bueno, no encuentro las palabras exactas para dceirte todo mi sentir... Me encantó!!!! y te agradezco mucho la atención y detalle de esa dedicación especial a mi madre.
    Soy de la idea al igual que Nieves y María de tratar de buscar a Cristin y que sepa que compartimos su sentir y ese gran regalo de haber compartido con su compañero de vida esa hermosa vivencia de unión y amor... Por favor no dejes de escribir, que se ha vuelto necesario para muchos de nosotros el leerte, recuerda que es para mi el hilito que me une al Camino y a todos ustedes tan lejanosy añorados para mi, los quiero!

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  13. ROSSI 11 de enero de 2012 01:02
    Gracias a todos los que os habéis hecho seguidores del blog..de alguna manera ya sois parte de EL....y gracias por enriquecer el cuento ..con vuestros comentarios...en el blog son y serán lo mejor del blog...dentro de unos años un día cualquiera..no tendrás nada que hacer y dirás... voy a leer ese cuento de Rossi...y allí estarán los comentarios que cada uno ha dejado con el corazón....GRACIAS AMIGOS.

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  14. Anónimo 11 de enero de 2012 01:28
    Manuel he leido esta historia y empezé sintiendome bien, según narrabas la Via de la Plata con mi mente iba viajando y recreando mi camino..Fuente Róble de Salvatierra, el Padre Blas..que cuando yó llegué no estába y cuando lo ví me sorprendio, estaba liado porque una chica jóven del pueblo,con tres hijas, estaba muy enferma y se iba para estár con élla en sus ultimos momentos, pero antes nos dijo ¡¡Arriba la nave!!..El Cubo del Vino..allí me hospedé y pasé la noche solo..que recuerdos!!!..pero conforme vas narrando la historia me ha ido embargando la tristeza e incluso la angústia..no es jústo que dos personas que se áman se tengan que separar..pero creo que fue el camino el que devolvio a esta pareja la vida, el Amor.. que la rutina habia apagado, el camino se lo devolvio..esa mujer esté donde esté siempre recordara el Amor que su marido le demostro en el camino..y ahora soy yo el que lloro..Juan Carlos Vazquez Garcia.

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  15. yolanda gonzalez nandy orts 11 de enero de 2012 12:24
    Querido Rossi,que historia más bonita,son de las que te hacen cerrar los ojos e imaginarte lo que ocurrio en aquel bar,esa conversación entre Cristin y tú,esa emoción.......gracias por este cuento tan emotivo.....Yolanda Gonzalez

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  16. Fuen 5 de julio de 2012 01:25
    rossi
    sin palabras me has dejado, pero por desgracia, para mi no es ningún cuento, si no la historia que te has adelantado a contar, vivida en persona, y tan real como la vida misma, y a imagen y semejanza,de mi real vida.
    pero la única diferencia que yo no me llamo ( critin) me llamo (fuen)y EL esta un poco, mas abajo.

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  17. catarina rosmaninho 20 de agosto de 2012 13:12
    bons dias fiquei encantada com o seu texto, bendita a hora que segui para este blogue- se Deus quiser irei ser uma vizitante assidua e me maravilhar sua vivência e escrita. beijinhos para si e para a sua preciosa Maris

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  18. Anónimo 16 de septiembre de 2012 13:31
    ...sabes bien cual era el motivo de empezar a leer este cuento, pero creeme que el lugar se me ha olvidado desde casi bien el principio.

    Estoy segura de que como este tendrás y escribirás muchos mas que nos dejaran con un nudo en la garganta como en mi caso lo ha hecho este.

    Cada vez que vaya a la ermita intentaré mirar y encontrar esa estrella que guía a los peregrinos y le pediré que guíe también a su valiente compañera, por que realmente se lo merece.

    Un abrazo Manuel.
    Henar

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  19. Anónimo 7 de octubre de 2012 23:22
    Me gustó mucho tu historia.Obrigado/Gracias por Compartir.
    Un abrazo
    Emanuel

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  20. Elena Flores 10 de octubre de 2012 00:42
    MI QUERIDO AMIGO MANUEL, HE LEÍDO TU HERMOSA HISTORIA QUE CONCLUÍA UN DESTINO, UN CAMINO, UN AMOR... SIEMPRE EL CAMINO TE DEJA MUCHÍSIMO SI ESTAS CON EL CORAZÓN PRESTO Y COMPARTES TU ENTREGA CON LOS DEMÁS SIEMPRE ENCONTRARAN AL QUE SUFRE O AL QUE DE ALGUNA MANERA TIENE ALGO VIVIDO QUE CONTAR PARA VACIAR EL ALMA Y RETOMAR EL CAMINO DEL NIRVANA... Y ESO SE PUEDE HACER SOLO CUANDO SE ENCUENTRAN PERSONAS ESPECIALES COMO TU.... ESTA CHICA CRISTIN ES PROBABLE QUE NO LA VUELVAS A ENCONTRAR PORQUE FUISTE TU EL ESCOGIDO PARA PARTICIPAR EN EL FINAL DE SU HISTORIA Y QUIEN LA AYUDO A CONTINUAR HABIENDO CONCLUIDO SU MISIÓN DE ENTREGAR A SU MARIDO A LOS ÁNGELES CUSTODIOS DEL CAMINO... SOBRE TODO EN EL LUGAR EN QUE ELLA SABIA QUE HABÍA SIDO TAN FELIZ... RECUERDA QUE EL CAMINO ESTA LLENO DE CRUCES CADA UNA CON UNA HISTORIA, SON MUCHOS LOS PEREGRINOS EN TODAS LAS EDADES QUE HAN TERMINADO EL CAMINO EN ESPÍRITU Y SIEMPRE ENCUENTRAN A PERSONAS NOBLES Y LIMPIAS DE CORAZÓN QUE LES AYUDE A TERMINAR LO QUE ELLOS EN VIDA NO PUDIERON... ESTAS BENDITO POR DIOS MI AMIGO Y YO CON HUMILDAD TE EXPRESO MI ADMIRACIÓN PUES SON POCOS LOS SERES COMO TÚ... VERDADERAMENTE UN AMIGO QUE SABE ESCUCHAR, QUERER Y COMPARTIR... TE DEJO CON TONELADAS DE ABRAZOS Y UN FUERTE GRITO DE GRACIAS AMIGO POR TODO LO QUE HACES Y POR ESTAR ALLÍIII.!!! TU SIEMPRE AMIGA PEREGRINA, MAUXI

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  21. Anónimo 18 de octubre de 2012 12:02
    Me ha emocionado mucho
    Sigue así Rossi
    Un abrazo
    Alvaro Lazaga

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  22. El Camino es mágico. Lo dice alguién que no lo a hecho andando nunca pero mí espíritu lo a recorrido tantas veces, ya ves si se producen milagros y uniones que nos hemos conocido y no por casualidad. Los ojos de la foto de tu padre me decían algo y no sabía qué, pero seguro que todo esto es por algo. El relato me a hecho saltar las lagrimas y me a recordado la película THE WHAY estoy sin palabras. Un beso paquita

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  23. HE LLORADO CON ESTE RELATO ,EL CAMINO ES MAGICO LO DIGO POR EXPERIENCIA CUANDO HICE MI PRIMER CAMINO JAMÁS ME IMAGINARIA KE VOLVIESE A REPETIR Y AHORA VIVO PENSANDO EN CUANDO PODRÉ VOLVER,,ROSSI ERES LA MEJOR PERSONA KE DIOS PUSO EN EL CAMINO ,SIN PALABRAS SIGUE ASÍ Y NO CAMBIES NUNCA ,,UN ABRAZO

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  24. Joe todavia estoy con la piel de gallina, !!que historia y toda la razon del mundo similar al más minimo detalle de la de Fuen, estoy emocionada..
    Maria Guerrero

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  25. Creo que hay cosa que no suceden porque sí, simplemente suceden y no es hasta que nos paramos a reflexionar sobre lo acontecido cuando nos damos cuenta. Un viejo amigo me dijo un buen día "Todo esta escrito y nada se a cambio de nada". Y es ahora cuando me dispongo a recorrer la Vía de la Plata, cuando por casualidad y sin ir a buscarlo me suceden estos hechos que a continuación relato. Busque una foto como despedida antes de partir hacia el camino y seleccione dos de mi camino el año anterior, sin saber cual elegir al final me decante por una que tengo la Ermita Santa de María del Castillo. Una vez publicada Mi amigo Manuel Rossi se dio cuenta que la había publicado haciendo referencia a un lugar distinto, una vez corregido el error me invito a leer un cuento escrito por el sobré unos hechos sucedidos años atrás en el mismo lugar. Una vez leído el relato, no salía de mi sorpresa y aún cuando escribo estas líneas tengo el vello de punta, y no salgo de mi sorpresa cuando mantengo en mis manos el cuento de Manuel y las fotos que yo tenía preparadas para publicar una es como ya dije antes de la Ermita Santa de María del Castillo, y la otra en la puerta de albergue Fuenteroble de Salvatierra, principio y fin del cuento de Manuel Rossi.
    Es casualidad que justamente cuando público la foto, está Manuel para corregirme?
    Es casualidad que justamente cuando me voy a la Vía de la Plata me sucedan estas cosas?
    Es casualidad que la primera y última foto que elijo entré más de 500 correspondan al inicio y final del cuento de Manuel? Etc etc.....
    Doy fe que esto no es ningún montaje ni es ninguna invención. Todo sucedió tal y como lo describo.

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